Bendiciones amigos.

En 1 corintios 13:13 encontramos un versículo clave para todo creyente, un versículo por el cual podemos llevar una vida digna de hijos de Dios.

Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor. 1 Corintios 13:13 RVR 1960

Y ahora permanecen la fe: Entendemos que la fe es la actitud de confianza, convicción y entrega a un ser divino o a una enseñanza religiosa. Tiene que ver con la orientación de la persona total, que puede involucrar también las creencias de una religión, pero que básicamente se expresa como confianza (del lat. fiducia) o lealtad.

la esperanza:  En la doctrina cristiana, la esperanza es una virtud teologal por la que se espera que Dios dé los bienes que ha prometido. ~ de vida.

y el amor: El cual, en uno de tantos significados lo vemos como el sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

Teniendo estas definiciones como base, podemos entender que en 1 Corintios 13:13, Pablo nos está dando una guía, nos está diciendo que necesitamos confiar (fe), que es importante esperar en Dios (esperanza), pero que por sobre todo, debemos AMAR.

Unirnos con otro ser, y esto es importante, porque si recordamos en Mateo 22:37-39 RVR 1960 Jesús nos dice:

 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.38 Este es el primero y grande mandamiento.39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Amigos de Meraki, Jesús nos está mandando a amar por sobre todas las cosas, lo más importante para él es que AMEMOS.

Amar también puede significar: PERDONAR.

Si analizamos el padre nuestro:

Mateo 6:9-13 RVR 1960

9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

El perdón está justo en el centro de la oración y si leemos con detenimiento ¡le estamos pidiendo a Dios que nos perdone con la misma medida que nosotros perdonamos!

¿Será eso suficiente?¿Si Dios nos responde, realmente estaríamos siendo perdonados?

Los invito a reflexionar y analizar acerca de este pasaje y como estamos llevando nuestras vidas.

Bendiciones.

Meraki 💗